Rogelio Garfias Ruiz
Su legado
Fue un pionero del periodismo contemporáneo, un líder de opinión, un luchador que abrigó las grandes causas sociales y universitarias; aficionado de la fiesta brava y criador de gallos de pelea; deportista que practicó el futbol y el golf; un formador de reporteros, analistas, fotógrafos, personal de talleres, diseñadores, publicistas y todo el equipo que requiere un periódico, que es un mundo en sí mismo, un espacio complejo y fascinante que trabaja las 24 horas del día.
Para darse una idea del poder que llegó a tener en las manos, habría que equiparar la influencia de su periódico con la suma de varias redes sociales en línea hoy en día. Su respaldo era fundamental para afianzar las carreras políticas de funcionarios y legisladores. Las familias buscaban un espacio en su periódico para publicar sus acontecimientos más importantes. Empresarios de todos los rubros buscaban su apoyo.
Tuve la gran oportunidad de tratarlo a lo largo de varios años; lo considero uno de mis mentores en el periodismo. En el Tec de Monterrey, fui compañera de su hija Diana Laura, licenciada en ciencias de la comunicación. Don Rogelio nos recibía en su oficina y nos daba cátedra viva. En sus talleres, con la valiosa ayuda de mi querido amigo Carlos Jiménez Esquivel, imprimimos un periódico como resultado de nuestras prácticas. Pasamos la noche entera en el rotativo en compañía de Carlos y su esposa Yusi Cervantes, pasando nuestros artículos a galeras para formar las planas y los anuncios. En la madrugada, salimos a la calle, a repartir nuestro medio impreso en las casas de nuestros profesores.
Era un hombre de conversación fascinante que tenía un aura de sabiduría. Gran lector, abrió las páginas de sus medios impresos a la cultura, publicando la obra de autores locales como Paula de Allende, José Luis Sierra y Manuel Herrera Castañeda, quienes formaron parte de su equipo de trabajo en la sección cultural.
Sus padres fueron María Concepción Ruiz de Garfias y don Jesús Garfias Silva, quien provenía de una dinastía asentada en Santa Rosa Jáuregui.
Nació en nuestra ciudad el 2 de octubre de 1938. A la tierna edad de seis años quedó huérfano de madre. Su padre, comprometido con su propio trabajo, pidió auxilio a unas hermanas para su cuidado. Su tía Eduviges se responsabilizó de su crianza. El niño, que apenas iniciaba su educación primaria, fue recibido en la casa donde pasaría toda su vida, en la calle de 15 de Mayo, casi esquina con Pasteur, en el Centro Histórico de Santiago de Querétaro.
El periodista Luis Montes de Oca, autor de varios libros, escribió una semblanza biográfica de quien fue su jefe para el libro Querétaro en el siglo XX / Personajes de la vida cotidiana: “Como estudiante, Rogelio tuvo que pagar con trabajo sus plumas y cuadernos, los libros, el vestido, porque desde muy corta edad aprendió que nada era gratis. Entre muchas cosas que marcaron su carácter emprendedor, fue hacer las tareas y apuntes de sus compañeros para ganarse unos centavos y cuando estaba harto de estudiar y trabajar, decidió abandonar los estudios y así lo hizo saber a su tía Eduviges”.

Como ocurrió en muchas historias semejantes, el muchacho consiguió un trabajo de tiempo completo: manejar un camión materialista. Al darse cuenta de que sin un grado académico no lograría alcanzar sus metas, decidió dejar ese empleo, pero su tía Eduviges lo obligó a terminar el contrato, porque los compromisos se respetan.
Interesado en el Derecho y las Humanidades, estudió la carrera de Leyes en la Universidad de Querétaro, institución que obtuvo su autonomía gracias al movimiento estudiantil al que perteneció Garfias, como uno de los líderes. Ésta es la transcripción del acta publicada en el periódico oficial, La Sombra de Arteaga:
“En la ciudad de Querétaro, Estado del mismo nombre, a las diecinueve horas y treinta minutos del día veintisiete de enero de mil novecientos cincuenta y ocho, en la Secretaría General del Gobierno del Estado se procedió a levantar la presente acta, con el objeto de hacer constar las resoluciones que se tomaron para liquidar el problema planteado por el estudiantado universitario de Querétaro, sobre las diversas peticiones que formularon en el pliego definitivo presentado al ciudadano Gobernador del Estado, con esta fecha. Concurrieron ante el ciudadano Gobernador, licenciado Juan C Gorráez, quien personalmente intervino en las pláticas de avenimiento, por la representación estudiantil, los señores Alvaro Arreola, Salvador Septién, Hugo Terán, Jesús Galván, Jaime Murúa, Alejandro Maldonado, Rogelio Garfias, Antonio Jaramillo, Jorge Hernández, Ricardo Escoto, Pedro Septién y Manuel Suárez, así como las señoritas Elisa Urbiola Basaldúa y Gloria Montes, del Comité Femenil; y los señores Héctor Pastrana Linaje, Presidente de la Confederación Nacional de Estudiantes y Jesús Figueroa Guízar, Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, todos figurando en el que denominaron Comité Ejecutivo pro-Huelga de la Universidad de Querétaro”.
El joven Rogelio publicó un tabloide creado por él, donde se describía el proceso con los puntos de vista y testimonios de quienes estuvieron involucrados. La gestión concluyó con éxito. El pliego petitorio se cumplió en gran medida y el 5 de febrero de 1959 se inició el régimen autonómico de la universidad.
En la década de 1960, recién graduado, comenzó su carrera docente con la materia de Geografía en la Secundaria General Número 1. Dice Montes De Oca: “Aún hay alumnos que lo recuerdan bien vestido y perfumado, serio y exigente”. Más tarde, fue profesor universitario. Se formó como reportero en el periódico Amanecer y en el Diario de Querétaro, cubriendo al inicio notas de sociales, de donde pronto pasó a información general. Fue testigo de primera fila de algunos de los acontecimientos más importantes en el estado, como la creación de muchas instituciones universitarias, cambios en la administración pública y el impulso a la industrialización, encabezado por el gobernador Manuel González de Cosío. En esa época se fundaron empresas productoras de alimentos como Kellogg, Gerber, Purina, Carnation y Clemente Jacques. Nuestra entidad se volvió uno de los polos productores de maquinaria para la industria pesada y la minería con la presencia de enormes fábricas, pertenecientes o asociadas al Grupo ICA, dirigido por Bernardo Quintana Arrioja.
Don Juan Trejo Guerrero, periodista de toda la vida y actual cronista de la Universidad Autónoma de Querétaro, el 18 de marzo de 2023 publicó una nota sobre la historia del Diario de Querétaro, donde afirma:

“La modernización de la maquinaria de esta empresa editorial comenzó el 6 de noviembre de 1966 con la adquisición de la rotativa offset que facilitó el trabajo de los empleados del taller. A las 16:30 horas del 5 de febrero de 1967, el presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, llegó a las oficinas acompañado del mandatario estatal, Manuel González Cosío, para inaugurar oficialmente la maquinaria, con lo que esta casa editorial dejaría la prensa plana y ahora podría imprimir en selección de color. Los encargados de recibir al jefe del Ejecutivo y al gobernador fueron los directores del Diario, Ignacio Lomelí y Rogelio Garfias Ruiz. En dicho acto, Díaz Ordaz develó una placa para conmemorar la inauguración de la ‘Prensa Constitución’. La comitiva que acompañaba al primer mandatario federal era integrada por su sucesor, Luis Echeverría Álvarez, Agustín Yáñez, general Marcelino García Barragán y Octaviano Campos Salas”.
Garfias fue también funcionario público, en su calidad de coordinador de prensa del Gobierno del Estado en la administración de Juventino Castro Sánchez.
Con la experiencia de una década de trabajo en el periodismo y la energía de sus 35 años de edad, determinó que había llegado el momento de crear su propio medio impreso. Dirigió el proyecto empresarial que dio a luz al periódico Noticias, que inició sus ediciones matutinas el 8 de abril de 1973. Durante un breve tiempo, también tuvo una edición vespertina.
El 7 de abril de 2023, Manuel Paredón, uno de los periodistas fundadores, publicó un recuento histórico de donde extraigo esta cita: “El VII Obispo de la Diócesis de Querétaro, Mons. Alfonso Toriz Cobián, bendijo las instalaciones de Editora Offset Color en Ezequiel Montes No. 14 Norte; el gobernador Juventino Castro Sánchez presidió la sencilla pero significativa ceremonia del acto inaugural y recorrió las modernas instalaciones que le mostró el licenciado Garfias Ruiz”.
Algunos compañeros del Diario de Querétaro acompañaron a Rogelio Garfias en esta empresa, como el profesor Manuel Guevara Castro, quien asumió la subdirección. Por otra parte, Miguel Jiménez Esquivel regresó a Querétaro, su tierra natal, después de trabajar en El Heraldo de México. Carlos Jiménez, su hermano, hizo lo propio. Otro talentoso periodista, René Chambón, se integró al equipo con la experiencia de haber laborado en medios de circulación nacional. Cristina Renaud, Angélica Paulín, Leticia Jaramillo y Elsa Retana fueron parte del grupo de trabajadoras que hicieron posible la edición de miles de números a lo largo de los años.
El área de talleres tuvo la dedicada supervisión de Manuel Ramírez Espinosa. Entre los reporteros se encontraban Lino López Nieves en deportes y Modesto Luna de la Rosa en la sección policiaca.
Noticias ha sido foro de articulistas de opinión de muy diversos rubros y trayectorias, donde lo mismo figuran sacerdotes que abogados, escritores, profesores universitarios y enamorados del olor de la tinta, como lo definió Gabriel García Márquez con tono de nostalgia. En esa larga lista, figuran Luis Ugalde Monroy, Manuel María de la Llata, Prisciliano Hernández, Melesio Domínguez, Inocencio Reyes Ruiz, José Luis Urzúa, Ezequiel Martínez Ángeles, Filiberto López Díaz, Miguel Bringas, Edmundo González Llaca, Gregorio Rangel Otero, Eduardo Morales Hernández, Sergio Arturo Venegas Alarcón, Luis Arias, Enrique Guerrero Jasso, Alejandrino Herbert Montaño, Gamal Durán Castellanos, Luis del Toro Nájera, Georgina Beamonte, Gema Meza, Eva Moreno Sepúlveda, Jaqueline Varela, Alma Jaraleño, Mireya Ballesteros y Ana María Arias.
Afirma Paredón: “Pardeando la tarde, el director regresaba al periódico para revisar cada una de las notas informativas del periódico y con su puño y letra hacia las correcciones pertinentes. En caso de alguna duda, llamaba inmediatamente al reportero para hacer las aclaraciones y de ser el caso, recomendaba que se volviera a redactar la nota. Siempre trató al personal con absoluta educación y respeto”.
De forma paralela al ejercicio de su profesión, fue un empresario que incursionó en diversos negocios.
En su juventud, contrajo matrimonio con la profesora María Eugenia Torres; tuvieron tres hijos: Diana Laura, Aída y Rogelio.
Al poniente de la ciudad, en los límites del Parque Industrial Benito Juárez, se encuentra el Paseo Rogelio Garfias Ruiz. En la colonia Valle de Santiago hay una escuela primaria que lleva su nombre. El legendario periodista murió el 25 de agosto de 2011. Su legado continúa vigente.







