Andrés Garrido del Toral
Su legado
Simpático como pocos. Alegre, dicharachero, contador de la vida cotidiana, investigador de la Historia de Querétaro, músico, funcionario público, escritor, profesor universitario, padre de familia: Andrés Garrido del Toral fue un querido hijo de esta tierra, hombre de su tiempo, con una inteligencia privilegiada y un corazón enorme, que latía al compás de sus hallazgos en archivos antiguos.
En sus últimos años, los más prolíficos, escribía sin parar y presentaba sus propios libros, daba conferencias, publicaba columnas en medios impresos y participaba en medios electrónicos. Leía libros inéditos de otros autores para redactar sus prólogos, vertía en nuevos títulos la información que fue recabando a lo largo de mucho tiempo. Era un ávido lector y retenía datos de manera envidiable.
Nació el martes 8 de octubre de 1963, en el Sanatorio Mariano, a unos pasos del templo de San Agustín y su majestuoso claustro, nuestro amado Museo de Arte.

Estudió la preparatoria en el Campus Querétaro del Tec de Monterrey, donde su profesor de filosofía, el fraile franciscano Alonso Cardiel, se convirtió en su guía. El joven Andrés pasaba horas sin término en la biblioteca del doctor Cardiel, en el convento de La Santa Cruz.
Obtuvo el grado de licenciatura en Derecho, así como la maestría en Administración Pública, en la UAQ; más tarde, el doctorado en Derecho en la UNAM.
El servicio público fue una de sus pasiones. Creía en la función de las instituciones gubernamentales, siempre dispuesto a realizar gestiones y enfrentar la burocracia. Fue regidor del H. Ayuntamiento de Querétaro en 1988, en seguida asumió la Secretaría y en 1991 fue Presidente Municipal Interino. Otros cargos: director de Organización en el Gobierno del Estado, secretario técnico del Gobernador, presidente del Partido Revolucionario Institucional y candidato al Senado de la República.
En 1994, ganó el premio “La gran pregunta de los sesenta mil pesos”, un programa de TV Azteca conducido por Pedro Ferriz Santa Cruz. El tema: “Historia del Congreso Constituyente de 1916-1917”. Participó en ocho programas de una hora, en los cuales promovía a nuestro estado a medida que avanzaba en el concurso.
Por su profundo conocimiento de cada artículo de la Constitución y de la participación de los diputados en el congreso que la hizo posible, fue nombrado director del Instituto de Estudios Constitucionales en 2013.
El gobernador José Eduardo Calzada le otorgó en 2012 el cargo de cronista oficial del Estado de Querétaro, al que sumó el de cronista oficial del Municipio de Querétaro a partir de 2015. Ambas responsabilidades, que tuvo hasta el último día, le llevaron a investigar en archivos, a entrevistar personas de toda índole y a escribir sobre todos los temas imaginables: era experto en lo que ocurría en la calle; sabía los dichos de personajes cuyas ocurrencias añaden sal y pimienta al acontecer de cada día.
Al día de hoy, lo extraño. Me hacen falta sus conocimientos para resolver dudas sobre personas, datos históricos y curiosos. Escribimos un libro sobre Junípero Serra en 2013, para lo cual recorrimos la Sierra Gorda en compañía de Gerardo Proal, magnífico fotógrafo de arte, y otros amigos; en ese viaje, Andrés nos dejó ver sentimientos arraigados en su alma, sobre todo cuando recordó al fraile Francisco Miracle, en la misión de Tilaco.
Fue profesor e investigador de las facultades de Derecho y Administración de la UAQ desde 1986 hasta su muerte; daba cátedra a nivel licenciatura, especialidad, maestría y doctorado. Sentía por su alma mater un amor profundo, que se acrecentó al ser integrante de su Estudiantina desde 1979. Con los tunos grabó cinco discos y viajó por todo México. Fueron también a Estados Unidos, Argentina, Brasil, Francia, España, Portugal, Bélgica, Alemania e Italia. En El Vaticano, interpretaron sus canciones para los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI en 2003 y 2006. Participó en 2006 como maestro de ceremonias y presentador en la Casa de las Américas de París y en la de Madrid, en eventos sobre cultura mexicana. Realizó un programa en vivo sobre Querétaro en Radio Vaticano, una de las radiodifusoras más importantes del mundo.
Colaboró en el semanario “Para continuar” en los años 1997-1998, escribiendo sobre Historia de Querétaro. Fue fundador del diplomado sobre Historia de Querétaro, de la U.A.Q. Realizó 54 programas de televisión en el canal 10 de Cablecom Querétaro en el noticiero del comunicador Joaquín San Román, sobre temas de historia y cultura. Grabó 54 cápsulas radiofónicas para la estación de radio 95.5 FM, sobre historia local.
Fue columnista en el periódico Noticias con el título “Queretalia” sobre historia de Querétaro de 2001 a 2006. Más tarde, en el periódico Plaza de Armas, sobre temas de historia local, desde el 2011.
Apasionado de la cultura, fue presidente estatal de la Fundación Cultural Luis Donaldo Colosio.
Fue productor y conductor de televisión en Radio y Televisión Querétaro de abril de 2010 a febrero de 2011, con el programa Queretalia, sobre historia, lugares y personajes queretanos. Realizó 60 cápsulas con motivo del Bicentenario y Centenario de la Independencia y de la Revolución en Radio Querétaro.
Dictó conferencias en congresos mundiales, nacionales y locales sobre Derecho e Historia. Investigador honorífico del Museo de la Restauración de la República desde 2004, donde participaba en los encuentros nacionales de historiadores sobre el Segundo Imperio. Autor y coautor de alrededor de 50 libros sobre Derecho e Historia de Querétaro.
Después de siete años de noviazgo, el 5 de marzo de 1988 contrajo matrimonio con Conchita Sicilia, su compañera de estudios universitarios, quien es abogada y funcionaria. Tuvieron tres hijas: Connie (1989), escritora e historiadora; Andrea, abogada y servidora pública (1990); y Victoria, empresaria (1995). Cuando nació su primera nieta, el corazón del cronista se volvió más dulce y el amor por su pequeña se desbordaba en su sonrisa.
Las tres grandes aficiones de Andrés eran el fútbol —fue aficionado de las Chivas del Guadalajara y el Bayern Munich de Alemania—; la música, sobre todo el tango y la trova yucateca; y el senderismo, siendo sus lugares favoritos el cerro del Cimatario, la Peña de Bernal y Cuatro Palos.
Su ciclo de vida se cerró el 14 de julio de 2021. Todavía nos duele su partida.







