sábado, abril 11, 2026
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Calaveritas Punto Bajío 2025 –  Teresita Balderas y Rico

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Feli Fer y la muerte 

Buenos días, Feli Fer, dijo una voz de ultratumba

¿Qué pecado has cometido, presidente municipal,

que brincaste al escuchar mi voz?

Eres joven, no te espantes, si haces las cosas bien 

tiempo en la Tierra tendrás, pero cuídate mucho,

Querétaro sabe amar, pero poco perdonar 

Este lugar es hermoso, la historia lo demuestra

Si sabes cumplir la ciudad te amará

Pero si no lo haces, ellos mismos a la tumba te llevarán

Eres todavía un polluelo que al mundo se quiere comer

Muchos son los que prometen y pocos los que cumplen

Me gusta esta ciudad, jovencito Feli Fer

Tengo por ahí un lugarcito destinado para ti

En caso de que no cumplas vendré corriendo por ti.

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Ya te toca Kuri

La muerte se andaba paseando por las calles de Querétaro

Veía tan alegre a la gente que olvidó a lo que venía 

era una misión pendiente la que tenía que cumplir

La tarea era difícil porque muchos lo querían

Pero en cuestión de la vida, es como una lotería

Tiene nombre de pila, pero la gente lo llama Kuri

Es un hombre franco de palabra clara

Ha trabajado mucho y necesita un largo descanso

La muerte sin darse cuenta hablaba en voz alta

‘¿Qué te traes con Kuri aquí lo necesitamos?’

Dijo un queretano a la muerte, bien encabronado

Él está comprometido con arreglo de calles y carreteras

Además, tiene el compromiso del tren México Querétaro

‘¿Me escuchaste o quieres que llame a más gente?

 Y a ver de a cómo nos toca’

 La muerte al mirar que eran muchos solo pudo decir:

‘Ni modo, por esta vez te salvaste Kuri

 pero si no sale bien lo del tren 

Ni Dios padre, Hijo, y Espíritu santo, te salvan’.

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Para la muerte, la cultura

No sé qué diré a San Pedro cuando le entregue cuentas, pensaba la muerte 

Estaba distraída escuchando a la bella Ana Paola, secretaria de Cultura del estado de Querétaro

Recordaba lo que un día le dijo una maestra 

A un pueblo se le conoce por el amor a su propia cultura

La muerte esperó a que la secretaria terminara su evento, donde con entusiasmo hablaba de la creatividad de mujeres hacedoras, de verdaderas obras de arte, el desarrollo y amor a sus ancestros de quienes aprendieron.

Buenos días, secretaria, felicidades por su trabajo, es usted muy joven, pero debo llevármela, es una orden

¿Llevarme a dónde? Y ¿por qué motivo? dijo molesta la bella secretaria 

No te enojes, Ana Paola, eres joven, pero eso no cuenta para el señor

Yo no me voy contigo y a ver cómo te las arreglas, tengo muchos compromisos: presentaciones de libros, exposiciones, conferencias, concierto y, muchos proyectos más, Querétaro es una ciudad culta y exigente, y resulta que me quieres llevar, no te pases, muerte

No te enojes, Ana Paola, también tú entiende que debo obedecer

Me van a correr, regresaré sin cargamento, dijo la muerte, sigue sembrando la semilla del amor al arte. 

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Día de muertos

Con eso de los disfraces todo puede suceder

La muerte caminaba camuflada entre la gente 

buscaba a alguien que estaba en su lista para llevarlo a la tumba

vio a un señor con traje y muy perfumado, ‘creo que es él’ pensó.

Era el licenciado Juan Luis Ferrusca Ortiz, ni más ni menos, el mero secretario de Seguridad Pública Municipal 

‘A este le traigo ganas’ dijo la muerte ‘y hoy me lo he de llevar

 Solo que tenga buen pretexto, para poderlo dejar’

El licenciado Ferrusca sin temor a la muerte, cenaba unas ricas enchiladas queretanas, un delicioso guajolote y un cafecito de olla.

La muerte se acercó, ‘buenas noches, señor secretario,

Hoy le toca irse conmigo, pero, escuché algo que me hace dudar’.

‘¿Quién es usted? ¿Nos conocemos?’ Dijo el secretario con un suculento guajolote a medio comer

‘Soy la muerte, a sus órdenes’.

‘Hay muchos malandrines, lléveselos a todos’.

‘No te espantes, sé que has logrado entregar nuevas unidades y tener más personal capacitado para seguridad de la gente, te llevaré otro día.

Te salvé, ¿no me vas invitar unas enchiladas?’ dijo la muerte sentándose a su lado.