lunes, febrero 16, 2026
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Damas y caballeros

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Guillermo Herbert Pérez
Buscador del bien común

Ante todo, un hombre cabal, un maestro. A miles de estudiantes de la Escuela de Bachilleres de la Universidad Autónoma de Querétaro, nos trasmitió los fundamentos de la Química Orgánica, en las aulas del edificio ubicado en la calle 16 de Septiembre. Recuerdo con nitidez la clase donde explicó la estructura de los aldehídos y cetonas, así hayan pasado tantos años.

Billy era un hombre de cuerpo grande, cabeza calva y ojos muy brillantes. Su mirada tenía un contrapunto exacto en la sonrisa que siempre dibujaban sus labios.

Por su natural simpatía, pareciera que nunca se molestara por las condiciones adversas en que ejerció muchas de sus actividades. Era accesible y podía detenerse en la calle para escuchar las dudas de un alumno y resolverlas, o recibir en su oficina a quienes tuvieran problemas de cualquier tipo. 

Nació en la ciudad de Querétaro el 10 de febrero de 1934, en el seno de una familia de emprendedores; su abuelo fundó la primera fábrica de hielo de la región en el año 1900, una vez que se puso en marcha una planta generadora de electricidad, en un local que durante el Virreinato formó parte del convento de San Antonio, de frailes franciscanos.

A lo largo de muchos años, Billy colaboró con su padre en ese negocio familiar. 

Estudió la carrera de Química en la UNAM, y años más tarde logró un título de posgrado, aunque su verdadera pasión, la que convirtió en su sentido de vida, fue la política. Desde joven, formó parte de las filas del Partido Acción Nacional, siguiendo los fundamentos ideológicos marcados por sus fundadores, entre ellos Manuel Gómez Morín, Luis H. Álvarez, Manuel Clouthier, Luis Calderón Vega, Salvador Abascal y Raúl Baillères.

Billy y su esposa, Cecilia Núñez Vera, fueron asiduos participantes en las reuniones de los seguidores del PAN, partido de oposición que durante décadas no pudo conseguir un solo puesto de elección popular de gran envergadura, hasta que en la década de 1990 fue logrando posiciones de importancia en estados como Querétaro, cuando Ignacio Loyola Vera fue electo gobernador en 1997.

En 1964, los hermanos maristas lograron que su escuela preparatoria fuera incorporada a la Universidad Autónoma de Querétaro para obtener así validez académica para sus títulos en la preparatoria San Javier. Estos educadores se dieron a la tarea de conseguir de contratar un profesorado a la altura de sus deseos. Guillermo Herbert tuvo a su cargo la materia de Química.

Los grupos eran muy reducidos y la mayor parte de los profesores eran maristas. Billy se dio a la tarea de satisfacer las exigencias de los sacerdotes y dar clase del más alto nivel: siempre puntual, derrochando simpatía y explicando cada tema con claridad.

Carlos Jiménez Esquivel escribió: “Lo recuerdo como un maestro accesible, simpático, cercano, que no se las daba de sabio, ni se ufanaba de sus estudios en el extranjero ni caía en el narcisista escollo de bocabajear a sus alumnos”. 

Ejerció también trabajo docente impartiendo cursos en países como Cuba, España, Puerto Rico, República Dominicana y Honduras.

Siempre inquieto, comprometido con su propio desarrollo, estudió una maestría en Ciencias de la Educación, en el CIIDET, institución de la SEP, donde fue candidato a doctor. En la Universidad Autónoma de Querétaro, fue investigador y jefe del área de Química, así como coordinador de Ciencias Experimentales, además de ser docente. En 1974, fue nombrado secretario general de la UAQ y un año después fue elegido rector, de manera interina.

De manera paralela, fue presidente del Club Serra Internacional, de 1983 a 2003. En dos ocasiones, fue presidente de la Cruz Roja Mexicana en Querétaro, dedicándose de lleno a las campañas financieras y la supervisión de los trabajos realizados por esta noble institución.

Asistió a cursos de especialización en Estados Unidos, Francia, Holanda y Gran Bretaña.

Del año 2000 al 2003, fue senador de la República en la LXVIII, donde fue secretario de la comisión de la medalla Belisario Domínguez, e integrante de las comisiones de Derechos Humanos, Educación y Cultura; y Relaciones Exteriores: Europa y África. 

Sus hijos y nietos son gente de bien, se distinguen por su trabajo, valores y principios.

Murió el lunes 27 de enero de 2020.