El mundo está cambiando rápidamente, y para mal. Los valores tradicionales han sido sustituidos por el relativismo, el materialismo y el egoísmo.
Este artículo es para todos, pero, especialmente, para los jóvenes, porque este asunto les toca más directa e intensamente.
Hay una amenaza letal de parte del depredador y engañador de las tinieblas, cuyo gran propósito es envenenarles y atraparlos desde los primeros días de su vida.
Instigados por él, hay muchos que están actuando para corromperlos con modas, filosofías, placeres, vicios, perversiones, mentiras y blasfemias que deshonran a Dios, debilitan la conciencia, destruyen el cuerpo y condenan el alma.
Su mayor propósito es seducir tontos para destruirlos. Es cruel y despiadado, no se tienta el corazón para devastar y esclavizar a las personas y tú eres su blanco. Lo que te ofrece no parece tan malo, incluso parece delicioso y deseable, pero es veneno mortal.
Joven, no creas que lo sabes y lo puedes todo. La Biblia dice que “La necedad está ligada al corazón del muchacho” (Proverbios 22:15).
La palabra necedad, en el original hebreo, significa insensatez y falta de sabiduría, lo cual es algo normal en los jóvenes debido a su edad, es decir, aún no adquieren los conocimientos, experiencia y sabiduría necesarias.
La sabiduría es la capacidad de tomar decisiones correctas y actuar bien, basada en la experiencia, el conocimiento y los principios espirituales. La necedad es la ausencia de sabiduría.
Este pasaje nos dice que la necedad está ligada, es decir, fuertemente atada al corazón del muchacho, que es el centro del pensamiento, voluntad y emociones. La idea general es que la necedad no es superficial en un joven, sino profundamente arraigada. No está describiendo un pecado, sino dando a conocer un hecho irrefutable.
Es absolutamente normal que el joven tenga inmadurez en sus juicios y conducta, por lo que muchas veces se empeña tercamente en seguir su propio camino, sin considerar los peligros y consecuencias.
El mundo está lleno de trampas para hacerlos caer y los jóvenes no pueden distinguirlas todas ni ver el panorama completo. Por eso, ineludiblemente, el joven necesita a sus padres, maestros, ancianos y pastores para guía y consejo, y necesita acercarse a Dios para que le de sabiduría y lo libre de las trampas y amenazas letales que están puestas por todos lados.
La principal responsabilidad de los padres es enseñarlos, guiarlos y disciplinarlos. Los padres deben reconocer que los niños no nacen sabios: necesitan formación activa. Deben reconocer que la necedad no desaparece sola; requiere orientación constante y disciplina justa, consistente y motivada por el amor y el deseo de guiar y proteger, no por la frustración o el enojo.
Aunque este pasaje habla del joven, todos tenemos tendencias necias que necesitan corrección. La sabiduría no llega automáticamente con la edad, sino con la disciplina, el aprendizaje y el acercamiento a Dios.
La Biblia dice: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud. (Eclesiastés 12:1)
Es muy deseable y recomendable para los jóvenes acercarse a Jesús a tiempo, porque multitud de pecados, problemas, vicios, trampas y tristezas podrán ser evitados. Muchos adultos podrán atestiguar cuan diferente habría sido su vida si se hubieran acercado a Dios en su juventud.
Jóvenes y no tan jóvenes, Dios los llama, pero también el mundo y Satanás los llama. La calidad de tu vida y tu eternidad dependen de cual llamado escojas. Yo te recomiendo que escojas el de Dios, te conviene.
Pastor Jorge Cupido
@jorgecupidoqro
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