viernes, julio 12, 2024

Viaja ligero – Jorge Cupido

En la vida, al igual que en las vacaciones, hay que viajar ligero. Las recomendaciones de viajes dicen: “cuanto menos mejor, porque hay que cargarlo”.

Si en esta vida quieres llegar lejos, cómodo, contento y en paz, entonces debes deshacerte de tus cargas, del peso muerto que has acumulado con el paso de los años.

Todos somos acumuladores de cosas, en varios grados, especialmente en cuanto al closet. En la vida también hay personas que no se quieren deshacer de lo que han acumulado en su interior y no viajan ligero, al contrario, viajan con pesar, dolor, angustia, enojo y malestar, cargando cosas pesadas que deberían haber arrojado lejos hace tiempo. Pero, o no se dan cuenta, o no quieren o no saben cómo.

En la Biblia se compara a la vida cristiana como un viaje o una carrera y se nos ordena deshacernos de lo que pueda estorbarnos para viajar ligero, vivir en paz, cumplir nuestra misión y entrar al Reino eterno: “despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”  (Hebreos 12:1)

Todo peso es aquello que impide a un creyente ser un ganador en la carrera de la vida. Te quiero hablar hoy de solo 3.

Primero, la falta de perdón. El problema con esto es que acarrea graves consecuencias. Por un lado, es un gran peso que no nos deja avanzar en las cosas de Dios. Por otro lado, crea una raíz de amargura que estorba y contamina todo lo que le rodea. Asimismo, cierra los cielos y acarrea que Dios no te perdone a ti y eso es muy grave.

Por eso es necesario tomar la decisión de perdonar, te conviene despojarte de ese tremendo peso.

El segundo peso es el temor, que es una sospecha de un daño futuro imaginario o real. El temor es una sensación muy  desagradable que domina, aprisiona y quita la paz. Vivir en temor tiene graves consecuencias. Una de ellas es la incredulidad, porque el temor es lo opuesto a la fe. Otra son las malas decisiones. Finalmente, otra mala consecuencia es traer a la realidad lo que tememos.

El temor es un gran peso que te impide caminar en victoria en la vida cristiana. Por eso es muy importante soltarlo.  

El tercer peso es la susceptibilidad. Son las personas que fácilmente se ofenden. Es un problema espiritual y emocional de inseguridad, y lo sufren con enojo constante y destrozando relaciones. Es una esclavitud y una carga que te frena en la vida y te aparta de los caminos del cielo. La Biblia dice que pases por alto las ofensas reales o imaginarias. Suelta ese peso.

Por otra parte, el Señor nos ordena despojarnos del pecado que nos asedia. 

Se refiere al pecado en general, pero en particular al pecado al que más nos inclinamos, al que más fácil nos es caer. Esto es importante porque el pecado te impedirá correr la carrera cristiana, te distraerá, te condenará y te separará de tu relación con Dios.

La vida cristiana requiere poner a un lado todo lo que ponga en peligro tu relación con el Señor y tu meta final que es la presencia eterna de Dios, porque la alternativa es terrible. Necesitas viajar ligero, despojándote de todo peso y del pecado.

Hay tres cosas que puedes hacer para librarte de todo peso y del pecado.

Lo primero es que tienes que fijar tu mirada en Jesús. Puedes poner tu mirada en ti mismo, en los demás, en las circunstancias o en Jesús. Tu escoges. 

Poner tu mirada en Jesús significa que vas a creer que Él es Dios y todo lo puede. Significa también que puedes ver y seguir su ejemplo. Por otra parte, implica también obedecer sus mandatos de paz: Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan. ” (Lucas 6:27-28)

La segunda respuesta es decidir buscar la ayuda del Espíritu Santo, porque Él te dará la libertad y la capacidad de despojarte de todo peso y del pecado, de tal manera que serás libre.

No tienes que esforzarte en librarte de esto en tus fuerzas. Si mantienes una relación constante con el Espíritu Santo fluirá de manera natural en tu vida. 

La tercera respuesta es actuar de acuerdo con tu identidad de hijo de Dios, de santo, de nueva criatura, de algo muy diferente a lo que el mundo es y hace. Tu debes actuar así ante el mundo para testimonio, para que tu luz brille, pero principalmente debes actuar así hacía tus hermanos en Cristo. 

La vida cristiana requiere esfuerzo, trabajo y sacrificio, pero eso no es nada comparado con los beneficios, porque puedes vivir en paz, en gozo, recibiendo las promesas y bendiciones de Dios, pero el beneficio supremo es la vida eterna. Para eso corres la carrera de esta vida y necesitas viajar ligero.

Pastor Jorge Cupido

@jorgecupidoqro

jorgecupido@hotmail.com

EL SELLO

@ElSelloQueretaro

Domingos, 11.30 am

San José 498, Col. Carrillo Puerto, a 100 m. de Av. 5 de Febrero

Querétaro, Qro.

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