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Damas y caballeros

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Agapito Pozo Balbás

Quienes le conocieron decían que don Agapito Pozo Balbás fue un gran orador. Hombre inteligente, de pensamiento profundo y articulado. Sus piezas de oratoria trasmitían información valiosa, provocaban reflexión y tocaban las fibras emocionales de su audiencia. Haciendo un paralelismo a la época actual, era como si un hombre llevara en la mente el contenido de un video, lo grabara con dicción perfecta frente a una cámara y en pocas horas esta grabación se volviera viral en diferentes plataformas, penetrando en la mentalidad de una generación entera. 

Sus padres fueron Loreto Balbás Arcaute y Jesús Pozo Vázquez. Los hijos de este matrimonio fueron Guadalupe (1886), José (1888), José Alejandro (1888), María (1889), María de los Ángeles (1891), María Josefa Lugarda (1893), Francisco de Paula (1894), José Jesús de Guadalupe (1894), José Aurelio Diego Francisco de Jesús Manuel (1897), Agapito (1899), Dolores (1900), Rosario (1901), María Loreto (1906) y María Dolores (1915). Encontré estos datos en páginas de genealogía que publican los resultados de acuciosas investigaciones, gracias a las cuales podemos comprender algunos aspectos de nuestra comunidad hoy en día. Los nombres, por ejemplo, siguen vigentes en las ramas más tiernas de este árbol genealógico. Algunos nombres de los hijos se repiten, porque si un bebé moría a los pocos días o meses de nacido, era costumbre repetir el nombre en un hermano que naciera después. La coincidencia de año puede significar que un niño nacía al inicio y el hermanito al final del mismo año. 

Los abuelos paternos de estos hermanos fueron Agapito Pozo García y Carlota Vázquez Villarzábal. Los maternos, Francisco Balbás y Luisa Arcaute. Guadalupe Pozo Balbás se casó con Manuel Alcocer Frías, con quien tuvo trece hijos: Manuel, Juan, Guadalupe, Jesús, Luz María, Francisco, José, Salvador, María del Carmen, Loreto, Teresa, Dolores y Agustín. Cada uno de ellos tuvo una descendencia numerosa. Forman una familia de raíces profundas que se nutren de la tierra queretana. 

Agapito Pozo Balbás nació en Querétaro el 21 de abril de 1899; realizó sus estudios primarios en el colegio de las hermanas Bocanegra y la secundaria en el Liceo Católico; los estudios de preparatoria y la licenciatura en Derecho en el Colegio Civil de Querétaro, donde obtuvo su título profesional en 1923. La mayor parte de su trayectoria tuvo lugar en instancias gubernamentales e instituciones públicas. Fue abogado postulante; entre sus primeros puestos de trabajo, fue agente del Ministerio Público de 1923 a 1927 en León, Guanajuato; regresó a Querétaro para asumir la Secretaría General de Gobierno del Estado entre 1927 y 1929, en la administración interina del gobernador Abraham Araujo, tras la salida de Constantino Llaca Nieto. En 1933, Melchor Arteaga, gobernador de Guanajuato, lo designó magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

Dos años después regresó a la tierra natal, como secretario general de Gobierno, en la administración estatal de Ramón Rodríguez Familiar.

Durante la presidencia de Lázaro Cárdenas del Río, Pozo Balbás asumió el cargo de secretario general del Departamento Central (hoy Gobierno de la Ciudad de México) y más tarde fue jefe del Departamento Jurídico de la Policía del Distrito Federal. Por otra parte, fue magistrado en el Distrito y en los Territorios Federales, todo ello dentro del Poder Judicial.

En 1943 se presentó la oportunidad de gobernar su estado natal, hasta 1949. En las acciones realizadas durante su administración, sobresale la promulgación de la Ley Número 33, con la aprobación de la XXXIV Legislatura del Estado. Esta ley detonó el desarrollo industrial de la región. También dedicó recursos y esfuerzos a la restauración del Palacio de Gobierno, ubicado entonces en Madero 70, que había albergado la Casa del Agrarista en tiempos de Saturnino Osornio. Bajo sus órdenes, se inició el adoquinado de las calles de la capital del estado.

Escuelas, institutos y el Colegio Civil de Querétaro tuvieron un periodo de crecimiento y consolidación; se logró la incorporación del bachillerato al plan de estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La oficina del Cronista Municipal dio a conocer en sus efemérides que el 11 julio de 1948, el gobernador Agapito Pozo tenía preparado un proyecto de ley que presentó a la aprobación de la legislatura local, por el cual se concede el voto a la mujer queretana para elecciones municipales, de acuerdo con la reforma constitucional aprobada por el Congreso de la Unión. A iniciativa del presidente de la república, Miguel Alemán Valdés, las mujeres serían, según este proyecto, electoras y elegibles para los puestos municipales. Quien promulgó las reformas constitucionales que otorgaron a todas las mujeres mexicanas el derecho pleno a votar y ser votadas para todos los puestos públicos fue el presidente Adolfo Ruiz Cortines, el 17 de octubre de 1953. La reforma, que modificaba los artículos 34 y 115, fue publicada en el Diario Oficial de la Federación. Este acontecimiento fue un triunfo para las ciudadanas que por décadas exigieron este derecho.

En 1949, Agapito Pozo dio impulso al establecimiento de grandes industrias en el estado, como Kellogg, cuya planta en San Antonio de la Punta data de 1950, la primera de esa empresa fuera de los Estados Unidos. 

Al concluir su periodo gubernamental en Querétaro, Pozo regresó a la Ciudad de México, donde fue ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de 1949 a 1968; fue presidente de la Cuarta Sala en 1962 y en 1964. Por sus méritos y capacidad, fue presidente de la Suprema Corte en 1958 y de 1965 a 1969. 

En 1970, regresó a Querétaro para asumir la rectoría de la Universidad Autónoma de Querétaro de 1970 a 1971 y fue presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Querétaro de 1973 a 1976. En diferentes etapas, fue profesor de la cátedra de Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la UAQ.

Estableció su despacho en las primeras habitaciones de la casa familiar, en Pasteur Sur 9, frente a la Plaza de Armas. Su nutrida biblioteca especializada en Derecho tenía balcones que se abrían al Portal Quemado, es decir la arcada Oriente de este bello jardín. Su hija Conchita Pozo de Ramírez conservó el espacio con sus libros como un homenaje a su padre, hasta que el alma de Conchita partió a la eternidad.

Agapito Pozo murió el 30 de abril de 1976. Sus restos fueron trasladados veinte años después al Panteón de los Queretanos Ilustres.

En marzo de 1997, la Suprema Corte de Justicia de la Nación adquirió el inmueble ubicado en la calle de Allende #1, construido en 1792, en el terreno que durante el virreinato formó parte del convento de las monjas clarisas. Hoy, resguarda el Archivo General del Poder Judicial de la Federación y los expedientes judiciales federales del estado a partir de 1998; lleva el nombre “Casa de la Cultura Jurídica Ministro Agapito Pozo Balbás”. Este recinto abrió sus puertas al público el 29 de mayo de 1999 y en sus salones se ofrecen diplomados, seminarios, cursos, talleres y eventos gratuitos. 

La Facultad de Derecho de la UAQ creó la Medalla al Mérito Jurídico Lic. Agapito Pozo Balbás. La Biblioteca Pública Municipal de Colón, Querétaro, lleva su nombre; está ubicada en la calle Álvaro Obregón #10, en el Centro Histórico de esa ciudad.

1 COMENTARIO

  1. Gracias Araceli por el reportaje sobre Agapito Pozo Balbas. Muy completo y cierto. Su hermano Manuel (1897), mi abuelo, dueno de la casa que ahora es Museo del Calendario. Madero 91. Un gran queretano del que tengo algunas anecdotas, tuve el provilegio de conversar con el. Su padre fue hijo unico de Agapito y Carlota, despues de 15 anos de matrimonio concibio gracias a la intersecion de San Antonio. Los restos de Agapito Pozo Garcia y Carlota, sus abuelos, de J Jesus Pozo vazquez y Loreto, sus padres, estan en el Templo de San Antonio, unicas lapidas visibles a raz de tierra, a la izquierda del altar. No se porque los mantienen despues de mas de 128 anos asi. Te mando un abrazo y de nuevo gracias. Grandes hombres que pasaron penurias durante la Revolucion Mexicana.

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