Transcurridos algunos días de la primera visita del abuelo Riky a su nieto, un día en que Tommy estaba particularmente inquieto, de pronto escuchó la voz del abuelo:
Mi adorado nietecito, es notorio que sigues desarrollándote de acuerdo a lo que Dios y la naturaleza han planeado.
Permíteme acariciar tus manitas. ¡Ya se ven en las palmas las primeras líneas! Me doy cuenta de que algo me quieres decir. ¡Hazlo!
¿Que cada día estás más incómodo porque se ha reducido el espacio que habitas?
No, Tommy, lo que sucede es que estás creciendo.
Ahora, ya mides como 30 o 32 centímetros. Aún no me puedes ver porque tus ojitos permanecen cerrados, pero… yo a ti sí puedo verte, y percibo que vas a ser un niño muy bonito.
Te voy a contar un secreto que todos sabemos, pero más… las mujeres. Cuando nacen los bebés, más que visitar a la madre en el hospital, a quien todos quieren ver es al recién nacido. Cuando lo observan, si no está bonito, no sé por qué, lo primero que dicen es: “Tiene orejitas muy bien hechas” o “¡Cuánto cabello tiene!”

Cuando nazcas, vas a comprobar lo que te digo. Vas a escuchar expresiones como: “Está precioso, va a a ser tan guapo como el papá” o “Es un muñeco”, y otras frases parecidas.
Tommy querido, vine a visitarte para continuar con mi misión de prepararte para la vida, a la vez que vas conociendo el mundo al que en tres meses pertenecerás.
Ya que hayas nacido, te pido sonreír constantemente a tu mamá. Esta será la mejor recompensa a su larga espera y a los muy fuertes dolores que padeció a la hora de tu llegada a este mundo.
Al tener siete meses desde que te empezaste a formar, tus huesitos comenzarán a endurecerse y tu piel a estirarse. Lo que se llama sistema nervioso, se habrá desarrollado y esto te dará la posibilidad de hacer movimientos más complejos.
Tommy querido, ¡Ya falta poco para que tus papás empiecen a tener el privilegio de tenerte en sus brazos!
En este séptimo mes, tu madre comenzará a tener problemas para conciliar el sueño, ya que sufrirá cambios hormonales, y también por tus movimientos, ahora más fuertes. Es probable que para tu semana 27 ya estés pesando un kilo.
Tu mamita, Esperanza, subirá de peso muy rápidamente y tal vez esto haga que se hinchen sus tobillos al finalizar el día. También es casi seguro que tenga cuadros de ansiedad, ya que el momento de tu llegada se aproxima.
Mi pequeñito… te sigo explicando lo que sucederá cada semana de tu formación. En la semana 28, tus dos pulmones ya serán capaces de respirar oxígeno y esto haría que sobrevivieras en caso de parto prematuro. También comenzarás a percibir olores.
¡Lo bueno es que tu mamá es muy limpia! Cada día, además de bañarse con un jabón con aroma a lavanda, usa en todo su cuerpo, cremas con deliciosas fragancias.
Me desespero un poco al estarte hablando de cosas y situaciones que no has vivido y por lo tanto no conoces, pero espero que algo de todo esto se quede grabado en tu cerebrito aún en desarrollo y cuando durante tu vida te sea de utilidad, lo puedas aplicar.
Mi niñito adorado, quiero hacer una prueba. Cuando yo te pregunté algo, si me entiendes, mueve tus piernitas; esto se llama patalear. Si no, permanece quieto.
¡Ahí te voy!
¿Escuchas que tu mamá está cantando una dulce canción?
¡Muy bien mi niño! Moviste dos veces tus piernitas.
¿Escuchas una voz que no es la de tu madre?
Solo pataleaste una vez de forma muy leve. Comprendo tu suave y lenta reacción, esto es porque apenas estás comenzando a percibir la voz de tu padre.
Una prueba más y ya te dejaré descansar. ¿Sabes que soy tu abuelo y que te quiero mucho?
¡Uf, qué fuerte pataleaste!
Cada vez que venga a verte, te compartiré, con pocas palabras, una lección para la vida que espero nunca olvides y te sea de utilidad en el momento que la necesites.
Hoy te digo: “La felicidad es: buena salud y mala memoria”.
Antes de retirarme para dejarte dormir, te digo que pronto vas a enfrentarte a fuertes cambios. Dejarás este cálido, silencioso y obscuro lugar que te envuelve y protege, para llegar a otro muy, pero muy grande, con luz, ruidos, diferentes voces, sensaciones de frío o calor. A la persona que, con paciencia y gran cariño, en esos momentos y siempre te acompañará y llevará de su mano, pronto aprenderás a llamarla “Mamá”.
g.virginiasm@yahoo.com






