QUITO/Xinhua
La jefa de la misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para las elecciones generales anticipadas en Ecuador, Isabel de Saint Malo, hizo un llamado a desarrollar «de manera pacífica» las votaciones del próximo 20 de agosto, al tiempo que condenó la violencia política que ha empañado la campaña.
«Hemos expresado nuestro rechazo enérgico y rotundo a la violencia en medio del espacio democrático que se está viviendo y hacemos un llamado para que la jornada electoral se lleve en adelante de manera tranquila, de manera pacífica», dijo la jefa de observadores de la OEA en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno en Quito, tras una reunión con el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, y autoridades electorales.
En el encuentro, De Saint Malo lamentó la difícil situación por la que atraviesa Ecuador, en el contexto de una ola de inseguridad que ha alcanzado a políticos como el candidato presidencial, Fernando Villavicencio, quien fue asesinado en un ataque armado el pasado 9 de agosto.
«Nos preocupa un poco que escuchamos entre las fuerzas políticas algunos mensajes alejados de lo que debe reinar en un espacio electoral y hacemos un llamado para que lo que constituyen amenazas a las autoridades electorales, entre las fuerzas políticas, no exista.
Eso no contribuye a nada», añadió. En los comicios del próximo 20 de agosto, De Saint Malo liderará una misión de 81 observadores de más de 20 países, la cual vigilará la transparencia de los comicios y, previamente, conversará con todas las fuerzas políticas.
«Nuestro objetivo es contribuir a que el ejercicio electoral se dé en el marco de la democracia, asegurando la participación de todas las fuerzas políticas», apuntó.
Añadió que es importante que todas las fuerzas políticas estén representadas y que el pueblo ecuatoriano tenga la libertad de ejercer su voto por cualquier candidato. Por su parte, el ministro de Gobierno, Henry Cucalón, dijo que en la reunión se ratificó «la firme e inquebrantable decisión del Estado de que las elecciones continúen para enviar un fuerte mensaje democrático de unidad para vencer la incertidumbre y la violencia que se ha querido generar producto del magnicidio del candidato Fernando Villavicencio».
Más de 13,4 millones de electores, dentro y fuera del país, están habilitados para elegir el próximo domingo al sucesor de Lasso, al nuevo vicepresidente, a 137 miembros de la Asamblea Nacional (Congreso) y a votar en dos consultas populares, sobre petróleo y minería.
Ecuador irá a las urnas después de que el presidente Lasso decretó el pasado 17 de mayo la figura constitucional de la «muerte cruzada», con la que disolvió la Asamblea Nacional y llamó a comicios anticipados en medio de una crisis política.