La posmodernidad surgió en la segunda mitad del siglo XX; se consolidó en las décadas de 1960 y 1970.
Es definida como un proceso cultural, artístico y filosófico. Con el posmodernismo se hace una crítica a la modernidad.
Se caracterizó por el escepticismo hacia los metarrelatos, el relativismo, el consumismo y el auge de la tecnología. Se considera como una etapa crítica.
Características principales: expresa la crisis del pensamiento metafísico moderno y deslegitima los metarrelatos modernos.
En el proceso de transformación cultural de la modernidad, a partir de la década de 1970, el concepto de la posmodernidad se inserta en dos fenómenos.
Hace alusión a los diferentes movimientos culturales, artísticos y filosóficos, de ese período, que cuestionaron los paradigmas de la modernidad.
Las décadas de los años 70, 80 y 90 del siglo XX, fueron la época del triunfo del capitalismo y la sociedad del bienestar.
En esta etapa de la posmodernidad sucedió la caída del Muro de Berlín, de la Cortina de Hierro, el supuesto término de la Guerra Fría ente Rusia y Estados Unidos, así como la mercantilización de la información. Para algunos autores, la posmodernidad no es solo una crítica a la modernidad, más bien es un cuestionamiento del carácter absoluto de ciertos valores.
Antes de la posmodernidad, había reglas poco flexibles, estructuras caducas que de alguna forma detenían al progreso. Sociólogos, filósofos y jóvenes universitarios buscaban un espacio para ser escuchados, mostrar sus proyectos, hacer cambios en los programas de estudio.
Todo movimiento surge por un diagnóstico dado por la necesidad de avanzar, emerger, trascender en un nuevo paradigma.
Otras características se refieren a la crisis del pensamiento metafísico moderno.
La posmodernidad reconoce que existen diferentes modos de saber.
En diferentes campos del quehacer humano se detectaba que era urgente cambiar las formas de hacer las cosas; es decir, había que dejar a un lado los instrumentos y técnicas que entorpecían el desarrollo en lo cognitivo, cultural, científico, tecnológico, educativo, económico, entre otros.
Los caminos del aprendizaje son diversos.
La posmodernidad rechaza la linealidad histórica y relativiza el progreso. Reflexiona sobre el contexto donde se actúa y visibiliza la responsabilidad.
El ser humano está en constante movimiento, no solo físico, sino intelectual, cultural, social. Cada etapa, en el correr de los siglos, tiene un comienzo, un desarrollo y un término.
La nueva etapa tendrá la misión de superar lo que ofreció la anterior. En diversos campos del saber humano, las acciones cambian, surgiendo la necesidad de inventar, investigar, crear las estrategias adecuadas a las nuevas exigencias de una sociedad cambiante.
La posmodernidad detectó ciertos aspectos que ya no eran los adecuados al progreso mundial. En cada línea, la posmodernidad diagnostica personalidades en su ramo.
En la literatura posmoderna de mediados del siglo XX, destacaron escritores como Salman Rushdie, Italo Calvino, Margaret Atwood y Paul Auster.
En el contexto hispanohablante, destacan Julio Cortázar con Rayuela y Jorge Luis Borges con Ficciones. Podría decirse que la posmodernidad llegó como un remolino de ideas, de transformaciones en diversos ámbitos. La industria se transformó, la tecnología avanzó en su desarrollo, la industrialización creció, las masas se movieron.
La generación de los años cincuenta del siglo XX se desarrollaba dentro del llamado “estado de bienestar”; después de la Segunda Guerra Mundial, los sobrevivientes trataban de reconstruir sus ciudades, limpiar los escombros, aprender a vivir. La música, el teatro, las modas, imponían una nueva forma de vida. Los jóvenes estudiantes salían a las calles a manifestarse, exigiendo libertad, dando a conocer sus ideas.
En la posmodernidad se distinguieron también reconocidos filósofos:
Soen Kierkegaard, Friedrich Nietzsche, Jean Francois Lyotard, Jean Baudrillard, Michel Foucault.
La pintura no fue la excepción en este campo hubo grandes cambios. Pintores como Salvador Dalí o Pablo Picasso, transformaron la técnica en el arte de pintar.
El mundo no para. La humanidad camina, busca, encuentra, analiza, transforma, creando nuevas expectativas de vida. Los descubrimientos científicos son asombrosos. La tecnología ha avanzado tan rápido, que no hay suficiente tiempo para asimilar y reflexionar acerca de lo que acontece en el mundo.
A través de la inteligencia artificial se puede detectar en el cuerpo humano el incipiente nacimiento de enfermedades, el paciente podrá ser atendido antes de que se desarrolle la patología.
Con los avances científicos y tecnológicos se podría restituir lo que hemos dañado al planeta y evitar tragedias naturales.
Los cambios de estructuras establecidas través de la posmodernidad, son también un espacio para la reflexión y toma de decisiones.







