La economía informal sostiene el escaso crecimiento del país. De acuerdo con estimaciones del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM), el Valor Agregado Bruto (VAB) de este sector creció 2.3 por ciento en 2025, más del triple respecto al Producto Interno Bruto (PIB) total de México, que aumentó 0.7 por ciento en el año pasado.
Así lo registra el número 35 del Boletín de análisis económico, publicado por la Escuela de Negocios ITESO (ENI).
Esto significa que la economía informal, es decir, toda actividad productiva que no tiene registro fiscal, seguridad social ni prestaciones laborales, es la que genera el mayor valor agregado en México, pese a las condiciones que ofrece (ingresos precarios, falta de cobertura en caso de que el trabajador enferme, menor captación de impuestos por parte del gobierno federal, etcétera).
También refleja el desgaste de la actividad económica formal en México, caracterizada por su bajo crecimiento, menor generación de empleos, estancamiento de la inversión productiva y consumo moderado.
“Aunque la economía informal representa la cuarta parte del PIB, 80 por ciento del crecimiento que se vio en 2025 se explica por la economía informal. Esto es muy fuerte y lo que quiere decir es que el modelo económico actual no está generando las condiciones para crecer de forma mucho más productiva”, explica Mireya Pasillas, responsable editorial del Boletín de análisis económico y académica de la ENI.
Según la medición del VAB de la economía informal, esta creció más en las actividades primarias (3.7 por ciento anual), es decir, en sectores como la agricultura, la ganadería o la pesca. Las actividades terciarias informales (2.2 por ciento) crecieron más que las formales (1.4 por ciento), lo que significa que áreas como el comercio, el transporte de personas, los servicios financieros o las actividades culturales están siendo más precarizadas, debido a las condiciones relacionadas con la informalidad como la falta de contratos laborales o el autoempleo.
Jalisco representa 7.4 por ciento del Valor Agregado Bruto de la economía informal del país, siendo el tercer estado con mayor participación porcentual. De acuerdo con estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2025 el VAB informal estatal creció 3 por ciento, más del doble que el PIB jalisciense (1.4 por ciento), medido por el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE).
El principal motor de la actividad productiva informal en Jalisco es la construcción, que creció 21.4 por ciento anual, en gran parte por el auge de proyectos inmobiliarios, algunos vinculados al Mundial de Futbol de este año.
Los datos oficiales de la economía informal se basan en la medición de dos apartados. El primero de ellos es el sector informal, que representa todos los negocios y actividades económicas realizados por hogares y empresas no constituidas formalmente, básicamente se trata de micronegocios y del autoempleo. Un ejemplo es el puesto de comida instalado en las afueras de un hogar para obtener ingresos extra.
El segundo rubro se denomina «Otras formas de informalidad» e incluye todo el trabajo que no pertenece al sector informal, pero se realiza en condiciones institucionales precarias. Algunos ejemplos son el trabajo doméstico remunerado o las personas que colaboran en empresas legalmente constituidas, pero no tienen un contrato con ellas.

