WASHINGTON/Xinhua
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) comenzó el martes una serie de despidos masivos, dejando sin empleo a miles de trabajadores en diversas agencias, informaron medios locales.
Los recortes presupuestarios significativos en divisiones clave del HHS, como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de Salud (NIH), han generado una profunda preocupación sobre el impacto en la salud pública y la investigación científica.
«La Administración Trump despidió el martes a miles de trabajadores federales de salud en una purga que incluyó a altos dirigentes y científicos de alto nivel encargados de regular alimentos y medicamentos, proteger a los estadounidenses de enfermedades e investigar nuevos tratamientos y curas», informó The New York Times.
Según el medio, los avisos de despido comenzaron a enviarse desde las 05:00 hora local (10:00 GMT), afectando oficinas encargadas de temas como salud global y seguridad alimentaria.
De acuerdo con USA Today, el personal debió presentar sus credenciales en la entrada de los edificios, y quienes fueron despedidos recibieron un pase y fueron «instruidos a regresar a casa».
Expertos en enfermedades infecciosas, incluidos aquellos que trabajan en la lucha contra el VIH, advirtieron que los recortes del HHS harán que el país sea más vulnerable a enfermedades infecciosas y crónicas.
«La FDA como la conocemos ha terminado. La mayoría de los líderes con conocimiento institucional y una profunda comprensión del desarrollo y la seguridad de productos ya no están empleados», escribió Robert Califf, excomisionado de la FDA en dos ocasiones, en una publicación en LinkedIn.
«Creo que la historia verá esto como un enorme error», agregó.
El HHS había anunciado el jueves pasado su plan para recortar unos 10.000 empleados de tiempo completo como parte de un esfuerzo de «reestructuración».
Incluyendo jubilaciones anticipadas y un programa de indemnización del Gobierno, la fuerza laboral del departamento se reducirá de 82.000 a 62.000 empleados.