domingo, abril 19, 2026
Inicio Enterate Damas y caballeros

Damas y caballeros

0
281

Herminia Castañeda

Bailarina, promotora de la cultura y el arte, mujer de sensibilidad exquisita y pensamiento profundo, Herminia Castañeda San Román fue creadora de instituciones, productora y promotora de múltiples actividades vinculadas con el quehacer artístico.

Nació el 27 de agosto de 1940 en Xalapa, Veracruz. Tuvo la fortuna de contar con el apoyo de sus padres para estudiar danza: comenzó a bailar en El Paso, Texas, a los cuatro años. Desde esa edad, mostró su talento y dedicación. Fue alumna de la Escuela Nacional de Danza, del Instituto Nacional de Bellas Artes, que le otorgó un título de maestra y ejecutante. Más tarde, formó parte del grupo del bailarín y coreógrafo John Field y obtuvo la beca Rockefeller como la mejor estudiante de su generación.

Por otra parte, estudió la licenciatura en Pedagogía y obtuvo el título de maestra de Educación Preescolar.

Formó una familia con Humberto Ramírez Bolaños, un hombre culto, inteligente y compañero ideal de esta mujer de mente inquieta y metas altas. Él trabajó en la industria productora de papel; su centro laboral estaba en San Juan del Río, la familia se estableció en Santiago de Querétaro en 1973. En aquellos tiempos, la comunidad artística y cultural se reunía en la Casa de la Cultura en su sede de Plaza de Armas (Ecala) y la hermosa poeta Paula de Allende nos recibía en su casa. Recuerdo bien a los Ramírez: eran una pareja interesada en el desarrollo de la comunidad, con tres niños: Rafael, Humberto y Silvia Herminia. Humberto, el ingeniero Ramírez, estaba siempre entre bambalinas, atento y dispuesto a resolver algún problema logístico que se presentara en los recitales o eventos gestionados por su esposa, a la que veía con una mezcla de orgullo y admiración. Fue un gran lector y llegó a tener una biblioteca envidiable. 

Por el trabajo de su marido en la industria, vivieron en Castro Valley, California, donde ella colaboró con Children Television Workshop, en adaptaciones al programa Sesame Street para el público hispano (Plaza Sésamo).

En 1974, Herminia fundó la Academia de Danza “Nijinsky”. En aquellos tiempos, ella tenía en la mente la vida del bailarín y coreógrafo de origen ruso. Nos compartía las razones por las cuales había decidido rendirle un homenaje al poner su nombre a la academia que ella creó. Lo consideraba un maestro. Esta escuela de danza inició en un local en la calle de Pino Suárez, casi esquina con Allende, en el Centro Histórico. 

La maestra Castañeda ofrecía sus clases aplicando la técnica Veganova. Pronto, formó a otras instructoras. Se mantenía al día en cuanto a la capacitación de sí misma y sus discípulas, aprendiendo y mejorando sus habilidades hasta obtener la certificación de la Royal Academy of Dance of London.

Lorena Meeser, inteligente y valiosa periodista y crítica de arte, tuvo el honor de contar con la amistad de la maestra durante varios años. Escribió: “Fue cofundadora de los Laboratorios de Psicología en Educación Preescolar y encabezó una labor titánica: fundar 38 jardines de niños en todo el estado, desde la Sierra Gorda hasta la capital. Trabajó en Agua Zarca, Arroyo Seco, Landa, Jalpan, Tolimán, Bernal, Peñuelas, Chichimequillas, La Griega, Tierra Blanca y en muchas comunidades más. Todo esto sin estar en una oficina, con una agenda infinita y recorriendo el estado en su inolvidable Brasilia azul. Plantó nueve mil árboles en tres años, convencida de que educar también era cuidar la tierra y tener conciencia ecológica”.

Trasladó su estudio dancístico a la Plaza de las Américas, en la calle Costa Rica, donde sigue a la fecha. Al llegar diciembre, presentaba el ballet “El cascanueces”, con la música del opus 71 de Chaikovski (1892). También montaba “El lago de los cisnes”, “Coppelia”, “Giselle” y otras piezas clásicas. Con Amalia Hernández y Marcelo Torreblanca, incursionó también en la danza folklórica mexicana. 

Las revistas musicales “Cats”, “Chicago”, “Mi bella dama” y “Violinista en el tejado” estuvieron en su repertorio. 

Mientras esto sucedía, sus exalumnas fundaban academias en diferentes partes del país y se mantenían en contacto con su maestra. Herminia, generosa y propositiva, reunió a seis instituciones ubicadas en Querétaro para fundar Danza 2000.

También incursionó en la función pública, como regidora en la Comisión de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Querétaro, como jefa del Departamento de Servicios Culturales de USEBEQ y como directora de la Casa de la Cultura Dr. Ignacio Mena, la primera del Municipio de Querétaro.

Herminia Castañeda, Alfonso Ballesteros Negrete, Jaime López Trincado y su esposa Graciela Iturriaga, Miguel Bringas y su esposa Lilia Vélez Ramírez, con otras personas cultas e inquietas, fundaron el grupo Pro-Art, en la década de 1970, para gestionar conciertos, exposiciones, conferencias y otras actividades.

Tengo el recuerdo vivo de la tarde luminosa en que Herminia llegó a las oficinas de mi editorial. Ella estaba gestionando una función de la ópera Carmen, del francés Georges Bizet, con la Orquesta Filarmónica del Bajío y las bailarinas de Nijinsky, en la Plaza de Toros Santa María. Fue un placer y un honor colaborar con la edición de un programa de mano tamaño carta, a todo color, con una breve historia del ballet y la ópera. Era amable, delicada, con educación esmerada solicitaba lo que requería; alcanzaba metas y lograba propósitos con inteligencia y tesón. 

En sus últimos años, dejó la dirección de la academia en manos de su hija y ella se dedicó a escuchar música clásica, leer novela histórica, ver teatro y escribir.

El 13 de noviembre de 2024, la Facultad de Artes de la UAQ rindió un homenaje a esta maestra pionera de la danza clásica en Querétaro. Se presentó la exposición fotográfica “Medio siglo en Querétaro”, que reunió imágenes que son testimonio de su dedicación a la danza y el arte. La artista declaró: “La danza ha sido parte de mí. Es parte del ser humano”.

Poseedora de una belleza única, tenía un rostro armonioso que enmarcaba una sonrisa llena de luz. Esbelta y ágil hasta el final de su vida, se movía con enorme gracia.

De causas naturales, murió a los 85 años, el 29 de diciembre de 2025. En todos los lugares que su talento transformó en espacios artísticos, quienes la conocimos y admiramos la recordamos feliz, bellísima.