Isauro Blanco Pedraza
El doctor Isauro Blanco fue un mexicano excepcional. Nació en el año 1948; fue filósofo, pedagogo y psicólogo educativo y clínico. Trasmitía sus enseñanzas de una manera clara, demostrando en el aula y fuera de ella un genuino interés en la formación de sus alumnos. Participó de forma significativa en la creación de métodos y programas de aprendizaje que transformaron los sistemas de educación de varios países.
Siguiendo los dictados de su espíritu, al terminar su enseñanza media, fue seminarista y se ordenó como sacerdote católico; desde el inicio de su ministerio se inclinó por la educación y fue designado director de un colegio.
Más tarde, pidió licencia de dispensa de las obligaciones sacerdotales y reducción al estado laical. Contrajo matrimonio con Marilú Monterrubio, con quien formó una familia con amor y armonía. Sus dos hijas, Marilú y Miriam Blanco Monterrubio, han tenido un desempeño sobresaliente, con carreras académicas extraordinarias y dominio de varios idiomas. Marilú ha trabajado en el área administrativa de la oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, desde hace dos décadas. Miriam vive en París con su familia, fue una cercana colaboradora de su padre en muchos proyectos pedagógicos. El doctor Blanco era muy cercano a su esposa, hijas y nietos; su familia era su prioridad y la fuente de mayor orgullo.
Llegó a Querétaro en 1976 para colaborar con el Tecnológico de Monterrey en la recién creada Unidad Querétaro, hoy Campus. Fue director del área de Enseñanza Media, dio clases en la licenciatura de Ciencias de la Comunicación y en la maestría de Administración de Empresas. Tuve la dicha de que fuera mi profesor y jefe, durante tres años. Cuando una joven maestra tiene el privilegio de aprender de una mente brillante, puede aplicar técnicas y métodos exitosos en el aula. Externo mi profunda gratitud al doctor Blanco por cada consejo y sugerencia que me ofreció día tras día.
Durante cuarenta años, Isauro Blanco se dedicó a la investigación en el desarrollo de las habilidades intelectuales que condicionan el aprendizaje y la productividad. Como psicólogo clínico, aplicó sus teorías en el manejo de grupos para lograr que el equipo de futbol soccer Gallos Blancos tuviera una larga temporada de triunfos en los estadios. Fue asesor de varios grupos deportivos.
Blanco fundó los organismos American Society of Communications, Habilmind y Educational Improvement Management, para ofrecer asesoría en sistemas de desarrollo cognitivo, socioafectivo y neurofísico a escuelas, institutos y universidades. Estableció oficinas en España y México, radicando en Madrid. Fue autor del Programa de Habilidades del Pensamiento HábilMente, que produce materiales cuya aplicación en centros escolares ha contribuido a la formación de doscientos mil alumnos. Fue uno de los pioneros en la aplicación del “coaching” para profesores y directores.
En 2007, recibió en México el Premio Nacional de Investigación Educativa. Fue colaborador de la UNESCO y también de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, ambas instituciones de la ONU.
Entre sus libros más exitosos están los títulos: Escuelas comprometidas, Mindware, Padres comprometidos y Coaching escolar estratégico.
Fue asesor de los ministerios o secretarías de estado en gobiernos de varios países en el área educativa, logrando que sus técnicas fueran incorporadas a los sistemas de formación humana, en especial para niños y jóvenes.
Joaquín Arias, CEO de Habilmind, declaró que cuando conoció a Blanco, se dio cuenta de que “no se trataba de un académico más, sino de una mente extraordinaria, con una capacidad única para comprender el aprendizaje humano y traducirlo en propuestas concretas, innovadoras y aplicables”. Isauro Blanco, Joaquín Arias y Pedro Paños fueron socios fundadores de Habilmind en 2009; sus ideas se aplicaron en el Colegio Balder, de Madrid, donde Isauro era director pedagógico. De esta manera, pudieron comprobar sus resultados con docentes y alumnos.
“Lo que hace la educación es activar aquellos códigos que más pueden ayudar a cada persona para que tenga una existencia llena de realizaciones”, dijo Isauro Blanco en una entrevista publicada por Carlos Magro, de Fundación Santillana. Selecciono otras dos declaraciones de Blanco en esa conversación:
“Somos el más indefenso de los seres del reino animal. Al nacer, nuestro cerebro solo pesa el 25% de lo que llega a pesar cuando somos adultos, cifra muy alejada del 60% de los macacos o del 45% de los chimpancés al nacer. Lo que nos lleva a tener que aprender prácticamente todo. El aprendizaje es esencial a nuestro desarrollo. Nuestra debilidad se convirtió en nuestro motor de desarrollo. Nuestra debilidad es nuestra fuerza”.
“La escuela nos dota de las habilidades que nos permiten no solo conocer y comprender el mundo, sino también interpretarlo, reorganizarlo, modificarlo y poder finalmente interaccionar con otros y con el propio mundo”.
En el año 2019, en Madrid, tuve el privilegio de hablar con él después de muchos años de no verlo; esa conversación con este sabio quedó en mi mente durante largo tiempo.
Educadores, ex alumnos, directores de planteles de diversos tipos y niveles, profesores e investigadores de la educación se unieron al duelo que ocasionó su muerte en Madrid, el 29 de junio de 2025.
Un legado impreso en nuestra tecnología
Gran parte de las herramientas más sensibles y potentes de la plataforma Habilmind fueron diseñadas por Isauro Blanco. Desde las pruebas psicopedagógicas para detectar fortalezas cognitivas hasta las evaluaciones sobre estilos de aprendizaje, bienestar emocional o autoconcepto, su huella es profunda y transversal. No se trata solo de pruebas: son instrumentos nacidos de una inteligencia pedagógica inusual, forjados en décadas de experiencia en el aula y afinados con una precisión científica admirable.
Isauro Blanco era, sin exagerar, un genio a la hora de medir y comprender al estudiante. Tenía una rara habilidad para detectar con pocas variables qué necesitaba un alumno para aprender mejor, para desarrollarse en plenitud. Su concepción educativa estaba atravesada por una visión filosófica del ser humano, pero también por una obsesión práctica: ayudar al docente, empoderarlo con datos, sin deshumanizar la escuela.
Siempre lúcido, siempre creando
Lo más duro de esta despedida es que Isauro Blanco seguía absolutamente activo y lúcido. En los últimos años seguía publicando libros, escribiendo artículos, participando en entrevistas y grabando ponencias que, como siempre, lograban atrapar a quien lo escuchaba desde la primera frase.
Quienes tuvimos el privilegio de escucharlo en directo sabemos que no hablaba: hipnotizaba. Combinaba el rigor académico con una ternura escénica natural. Sus ideas eran profundas, pero accesibles. Su discurso estaba tejido de ciencia y humanidad, de datos y de alma
En paz descanse nuestro amigo y compañero de ASC Dr Isauro Blanco pedraza.🙏🏻
“Había una vez un caminante sabio que, en lugar de construir muros o levantar estatuas, decidió sembrar árboles. No eran árboles comunes: cada uno llevaba en sus raíces una pregunta, en su tronco una convicción, y en sus ramas la promesa de un horizonte más humano.
No todos entendían su andar. Algunos veían solo semillas, pero él veía bosques. Caminaba con paciencia, dejando una semilla aquí, otra allá —en el alma de un maestro, en la mirada curiosa de un niño, en el corazón esperanzado de una escuela—. Y luego, sin prisa pero sin pausa, regaba con palabras, abonaba con preguntas, y dejaba que el tiempo y la vida hicieran su parte.
Pasaron los años, y un día el caminante ya no estuvo. Pero cuando miramos alrededor, descubrimos que donde antes había tierra desnuda, ahora crecen bosques enteros: escuelas vivas, ideas fértiles, vínculos fuertes como raíces profundas.
Y entonces comprendemos: él no se fue. Se transformó. Está en la sombra que protege al aprendiz, en la savia que impulsa la innovación, en el susurro del viento que anima al maestro a confiar en su intuición.
Porque quien siembra desde el alma, nunca muere: florece en los demás.”
EN ESTA CONVERSACIÓN, EL DOCTOR ISAURO BLANCO COMPARTE SU EXTENSA E INTERDISCIPLINARIA TRAYECTORIA PROFESIONAL, EL DESARROLLO DE LA METODOLOGÍA DE APRENDIZAJE ASC Y SUS REFLEXIONES SOBRE EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN EN LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA.
Usted es filósofo, pedagogo y psicólogo clínico y educativo, ¿cómo se relacionan estas disciplinas?
Creo que la filosofía tendría que ser un ingrediente permanente en la educación porque necesitamos antropología filosófica y profundizar desde lo más elemental el concepto de ser humano que queremos formar.
Sin filosofía desvirtualizamos las demás áreas de la educación. En muchos países de Europa es una asignatura fundamental desde bachillerato y en las carreras de educación y sociología, la filosofía está muy presente. Sin esta disciplina nos queda una educación que no forma el juicio crítico y como decía Montaigne: “más vale una cabeza bien hecha, que una cabeza bien llena”. La filosofía, la pedagogía y la psicología son ejes vertebrales de la educación; necesitamos conocer al ser humano, su historia y su misterio para poderlo educar.
¿Puede contarnos cómo ha sido su trayectoria profesional?
Empecé desde muy joven a dar clases, a los 19 años. Me involucré en la educación para superar un problema personal, era tartamudo. En esa época no había terapia, no había elementos para atender este trastorno, yo decía: “tengo que salir adelante, me tengo que educar primero”. Con el tiempo entendí que el tartamudeo era un regalo, ya que me hizo leer, reflexionar y observar mucho, porque no podía hablar. Por él me adentré en todo esto.
Después de varios años dando clases me di cuenta que por ahí tenía que seguir. Trabajé muchos años con adolescentes y niños. Por ahí de 1976 entré al Tecnológico de Monterrey campus Querétaro como profesor de filosofía y luego fui director de enseñanza media.
Ya desde esa época empecé a dar asesorías a colegios y a construir materiales para el desarrollo de habilidades de pensamiento (conocí a Ruberth Foxtail con su metodología).
Estuve en Venezuela, donde me empecé a centrar en el desarrollo de habilidades para el aprendizaje y a preguntarme ¿qué hay detrás?, ¿qué condiciona al aprendizaje?
También trabajé con niños con problemas de aprendizaje, con delincuentes adolescentes en correccionales de Estados Unidos y di apoyo psicológico a equipos profesionales de futbol.
En 1994 vi la oportunidad de dirigir un colegio en España y estuve ahí alrededor de 13 años, dando ilación desde infantil (equivalente al preescolar) hasta bachillerato. Una de las primeras decisiones que tomé fue quitar los libros de texto porque sus contenidos no funcionaban. Después de diez años de trabajo, el periódico El Mundo nos incluyó entre los 100 mejores colegios de entrada por nuestra metodología única.
En uno de mis viajes a México para dar asesorías, el empresario Carlos Moreno me invitó a hacer materiales, yo le propuse que no fueran los tradicionales, así cofundamos ASC.
Después de eso he seguido trabajando en Europa, sobre todo cuando veo que hay reformas educativas en un país, voy y veo qué pasa en las aulas y contrasto.
Como ya comentó, es el fundador y director pedagógico de la metodología ASC, ¿cómo inició esta metodología, qué es y cómo se implementa en las instituciones académicas?
Estamos cumpliendo diez años desde que iniciamos. Empezamos por aplicar todo lo que funcionó en el colegio en España más otros elementos inspirados en otras partes del mundo. Decidimos crear materiales de trabajo a partir de esta información.
Esto quiere decir que la primera implementación no fue una prueba, ni una ocurrencia, sino que ya llevaba una historia detrás de 13 años de prácticas: condensamos esa información en materiales, pero ya teníamos el aprendizaje interdisciplinario y el aspecto formativo de valores estaba incrustado permanentemente, no como una asignatura aparte. Nos preguntamos de qué manera podíamos lograr la competencia en los niños y nos centramos en las competencias intrínsecas.
¿Qué es lo que tiene que aprender un niño cuándo estudia español o inglés? Tres áreas: comprensión lectora, expresión oral y expresión escrita. Así vimos áreas de conocimientos y empezamos a trabajarlas.
Creamos un equipo que no sólo estaba en un escritorio haciendo libros, sino también en el aula, para corroborar si los ejercicios funcionaban, y si no, cambiarlos. Una de las grandes diferencias de nuestra metodología es que al profesor no se le deja solo, se le da un curso de formación y se le acompaña en el aula. Yo lo hice desde que estaba en el TEC de Monterrey; contrataba a un profesor y lo formaba, entraba al aula con él.
La apertura y la humildad para aprender de parte de los profesores es la clave; al principio todos tienen miedo y les da vergüenza que uno entre, creen que se le puede sancionar o premiar, pero yo sólo voy a dar información. Como voy periódicamente, reviso cómo estabas hace dos o tres meses y cómo ahora. Eso lo agradece mucho el profesor.
Otra cosa importante en la que les insistimos a los profesores es que la enseñanza es más una relación que una técnica; si el niño no hace contacto contigo y tú no haces contacto con cada uno de ellos, los alumnos no entienden. Esto implica que los profesores deben limpiar las tensiones, angustias, miedos, iras y cansancio. Es un trabajo enorme que sólo una empresa con una visión de antropología filosófica va a hacer.
Hay empresas que venden tecnología educativa, realidad virtual, inteligencia artificial… Claro que la tecnología seduce, pero la educación es una relación que hace que el niño aprenda o no.
La filosofía, la pedagogía y la psicología son ejes vertebrales de la educación; necesitamos conocer al ser humano, su historia y su misterio para poderlo educar.
Carlos Magro, de Fundación Santillana
La escuela, sostiene Isauro Blanco nada más comenzar la conversación, tiene sentido precisamente porque no trabaja sobre una materia prima abstracta y fija llamada cerebro o inteligencia, sino sobre algo moldeable y modificable. “Sabemos que la experiencia, el afecto, el cuidado, el medio ambiente, estimulan o no algunos de esos códigos”, dice Isauro Blanco. La educación en general, la escolar en particular, no solo tiene, por tanto, una función transmisora de unos conocimientos, de unos saberes, de una cultura heredada, sino también de unas maneras de pensar, de hacer, de interpretar, de estar y de relacionarnos. La escuela nos dota de las habilidades que nos permiten no solo conocer y comprender el mundo, sino también interpretarlo, reorganizarlo, modificarlo y poder finalmente interaccionar con otros y con el propio mundo. El verdadero sentido de la escuela es que nos ayuda a desarrollar las habilidades que nos permiten actuar sobre el mundo. “las habilidades, en mi concepto”, dice Isauro Blanco, “son como herramientas con las que nosotros hacemos o transformamos esa materia prima que es la información en aprendizaje, en conocimiento y, posteriormente, en sabiduría.”
La idea clave aquí, la que da sentido a la acción de los docentes y de las escuelas, es que hacen falta otros factores (habilidades) para desarrollar la inteligencia, y el gran reto es, dice Isauro Blanco, saber qué debemos hacer para desarrollar estas habilidades y cómo podemos hacer para que cualquier niño pueda tener el mejor rendimiento posible.
Con profunda tristeza, despedimos al Dr. Isauro Blanco
Hoy nos unimos al duelo por el fallecimiento del Dr. Isauro Blanco, uno de los fundadores de la metodología @asc.education que guía nuestro modelo educativo. Su partida deja un gran vacío, pero también un legado invaluable.
El Dr. Blanco fue un ser humano excepcional: sabio, generoso y profundamente comprometido con la educación y el desarrollo integral de las personas. Su visión pedagógica y su manera de entender al ser humano marcaron a generaciones enteras de educadores, directivos y alumnos.
Mucho de lo que somos y hacemos como comunidad lleva su huella. Su legado vive y vivirá en cada aula, en cada maestro que inspira, en cada niño que aprende con sentido y alegría.
Gracias por enseñarnos tanto, por creer en una educación con propósito y por sembrar en nosotros la semilla del cambio.
Marilú Blanco Monterrubio – Desde hace dos años, continuando mi vocación de Proteger, Renovar y Conservar las estructuras que albergan las grandes Organizaciones,
Miriam Blanco – administradora








Gran legado y maravilloso ejemplo el del Dr. Blanco
Gracias por tan sentido homenaje.