El amor y el servicio construyen un mejor entorno, Rosy Pacheco

Posted on marzo 08, 2021, 1:46 am
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Rosy Pacheco es una mujer que ha llevado su vida con un gran amor hacia el servicio y con un deseo ferviente de que sus acciones puedan ayudar a crear un mejor entorno para todos, para lo que está estudiando la fascinante licenciatura en derecho.  

Nacida en Querétaro hace 50 años, es la cuarta hija de seis hermanos, hijos de Rosa Ángeles y Juan Pacheco, quienes le inculcaron valores y principios que sigue llevando con ella, teniendo en especial aprecio la libertad y la responsabilidad. 

En ocasión del Día de la Mujer, celebrado el 8 de marzo, Punto Bajío se acercó a esta extraordinaria mujer para conocer un poco más sobre ella y su incursión en el apoyo y el servicio a los demás, algo que le llena el alma. 

Ser scout es aprendizaje y servicio

El estar siempre lista para servir, que es el lema de los scouts, se convirtió para mí en una máxima en mi vida

Rosy Pacheco, formó parte activamente de grupos scout por muchos años, una etapa en la que tuvo grandes aprendizajes, con los que cimentaría su sentido por el servicio y su deseo por un entorno de paz. 

Su padre la inscribió, junto a su hermana Lupita, a las Guías de México cuando tenía 11 años, tiempo en el que se reunían de manera mixta en la Iglesia de Cristo Rey, después se formaron unidades femeninas en la Asociación de Scouts de México, por lo que ella y su hermana entraron a la tropa de mujeres. Con paso constante, Rosy pasaría a ser expedicionaria y a estar en el clan de precursoras, es decir, vivió todas las etapas como muchacha scout. 

Cuando a su padre, también scout, le dan la misión de formar nuevos grupos en Querétaro, la invitó a ser scouter (guía de los scouts) de la Manada de Lobatos en el grupo 7, que se formaría en el Instituto Salesiano, con gran éxito.

Era la locura, teníamos 72 lobatos, cuando regularmente debían ser 36 niños divididos en 6 seisenas, imaginen lo que era aquello”.

Vivir en esa hermandad le dejó grandes aprendizajes de vida, como el amor a la naturaleza, el servicio a los demás, la alegría de vivir, el no rendirse ante las dificultades y una familia que va más allá de la sangre. Sin mencionar que, como scouter, descubrió la importancia de usar un método de enseñanza que sea amigable con los niños y jóvenes, porque éste impacta en la formación de su carácter, sociabilidad, espiritualidad y el descubrimiento de sus habilidades y destrezas. 

Fue a sus 31 años, después de casi dos décadas en activo, que Rosy dejó de asistir a las reuniones, y usa esa expresión, porque ‘una vez scout, siempre scout’. Ella se siente enormemente orgullosa de ser scout, en especial porque le ha dado la oportunidad de ser parte de un grupo que busca crear un mejor entorno para todos. De hecho, comparte que la jefa ex-comisionada de guías y scouts de Noruega, Solveig Schytz, presentó para el Premio Nobel de la Paz 2021 al movimiento de scouts y guías, porque éste ayuda a construir una cultura de paz. 

El servicio se lleva en uno

Fuera del ‘mundo de los exploradores’ Rosy tiene una carrera comercial, ha sido secretaria ejecutiva, ha trabajado en sindicato, en una asociación médica y en la función pública municipal. Ha tenido un variado camino en cuestión laboral, pero eso le ha permitido ver el impacto social que tiene cada uno de esos trabajos y grupos. 

Considero que, sin tener un interés (material) en particular, […] me ha llevado a tener una vida de servicio a los demás. Y, de alguna forma, he tenido que prepararme para poder hacerlo de una forma adecuada y efectiva”.

Actualmente, lleva 30 años trabajando en Secretaría de Salud, como personal administrativo, “creo que ya estaba en mi destino entrar a este empleo, en donde el lado humano debe estar siempre al 100”; y, de manera personal, Rosy también hace vinculación con la sociedad civil organizada. Ambas son actividades que le gustan y que, en su opinión, la hacen ser cada vez mejor persona. 

A Rosy le encanta poder incidir en aquellas áreas que le permitan cambiar el entorno de las personas en un mundo de paz y equidad. 

Si bien aún falta mucho para crear ese entorno ideal, el trabajo en equipo, la actitud de servicio, el valorar y amar nuestro mundo y a la humanidad en general, serán claves para transformar nuestro mundo en uno mejor.