Al dirigir el mensaje a la nación con motivo del primer año de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció al pueblo por acompañarlo y apoyarlo en los momentos más difíciles:

“Al pueblo le debo todo lo que soy, por eso lo seguiré escuchando, atendiendo, sirviendo y nunca, jamás lo traicionaré. Gracias por la protección y el apoyo que recibo de ustedes y de mucha, mucha gente.

“Yo sólo soy un dirigente. El pueblo es el gran señor, el amo, el soberano, el gobernante, el que verdaderamente manda, gobierna y transforma.”

El primer mandatario hizo el recuento de resultados en torno a las modificaciones constitucionales que permiten erradicar la corrupción y la impunidad; garantizar la participación; ejercer el derecho a la salud y -próximamente- elevar a rango constitucional el acceso a pensiones y becas para adultos mayores, personas con discapacidad y estudiantes, entre otras.

“En los hechos, estas modificaciones configuran una nueva Constitución que refleja las demandas y la voluntad del pueblo que decidió emprender la Cuarta Transformación de la vida pública del país de manera legal, democrática y pacífica.”

En 2020 quedarán establecidas las bases para la construcción de una patria nueva

Luego de saludar la presencia del expresidente uruguayo José Mujica Cordano, el jefe del Ejecutivo federal dijo que, a un año de gobierno, se han cumplido 89 de los 100 compromisos con el pueblo mexicano

“Es indudable que estos primeros 12 meses hemos avanzado mucho, pero aún estamos en un proceso de transición. Está en marcha una nueva forma de hacer política, un cambio de régimen. En 2020 estarán establecidas las bases para la construcción de una patria nueva.

“Para entonces, ante cualquier circunstancia, será prácticamente imposible regresar a la época de oprobio que significó el periodo neoliberal o neoporfirista. Tendrían que esforzarse muchísimo y pasar mucha vergüenza para retroceder a los tiempos aciagos de la corrupción, de los contratos leoninos, de la condonación de impuestos, de los fraudes electorales, del abandono a los jóvenes, del racismo, del desprecio a los pobres y del ‘mátalos en caliente’.

“Pero lo que más deseo con toda mi alma es que para entonces, en un año más, vivamos en una sociedad mejor, más libre, justa, próspera, democrática, pacífica y, sobre todo, fraterna.”