El primer mandatario dijo que el Plan Nacional de Desarrollo contempla un amplio proceso de diálogo y la aplicación de diversos mecanismos para pacificar el país. Se trata de una serie de pasos, y el primero es iniciar con la atención a las causas que dieron origen a la violencia.

En esta serie de pasos también se contempló la creación y consolidación de la Guardia Nacional (GN), así como la campaña de atención a las adicciones. En ese contexto, aclaró que no existe diálogo alguno con integrantes de la delincuencia organizada:

Lo que hay es un planteamiento de buscar un proceso de paz en el país con la participación de todos, pero irlo definiendo también, escuchando a todos, desde luego a las víctimas; no se puede hacer nada si no se tiene la anuencia de las víctimas.”

Dijo que no es posible promover desde el gobierno la creación de grupos para atender temas de seguridad, ya que la experiencia de años anteriores ha demostrado que agrava los problemas:

“Nosotros no vamos a promover nada que signifique la autodefensa. De acuerdo con la Constitución, es al Estado mexicano al que le corresponde garantizar la paz, la tranquilidad y la protección de los ciudadanos. No vamos a renunciar a esa facultad y estamos trabajando todos los días, por eso se creó la Guardia Nacional, para garantizar la paz.”